HACIENDA HISTÓRICA EN PINARES DE SAN ANTÓN












Localidad:
MALAGA Provincia:
MÁLAGA M
2:
7296Precio:
3800000 € La Hacienda de San Antón es una casa de época situada en un enclave único, que disfruta de las mejores vistas de la bahía malagueña. La Hacienda es considerada la casa más antigua de Málaga, ya que sobre las piedras arábicas de una construcción original se levantó en 1496 la ermita que fue el origen de esta casa solariega de jardines principescos. Fue en 1.496, nueve años después de la reconquista de Málaga, cuando el Repartidor de Málaga, el Bachiller Juan Alonso Serrano, entregó en nombre de los Reyes Católicos el entonces llamado Cerro de Buena Vista y una casa perteneciente a un noble árabe expulsado, a dos ermitaños llamados Fray Antonio y Fray Marco. La ermita que allí fundaron recibió el nombre de Ermita de San Antón, en honor al santo de la devoción de los dos religiosos. La capilla se halla nada más acceder a la finca. Sobre una portada en arco de medio punto sobresale un balcón flanqueado por dos blasones y rematado por espadaña con campanario. Hacia el mar se extiende un muro de dos plantas plagado de vanos. Cerrada al público y a las misas, la ermita es de nave única y tres altares, uno central presidido por una Virgen pequeña de vestir y dos laterales. La ermita y la casa abrazan al patio central donde cuatro cipreses limitan los ángulos de un cuadrado. Una fuente de mármol blanco fechada en 1805 decora el recogido y soleado espacio exterior al que dan todas las habitaciones de la casa . A lo largo de los siglos muchos han sido los usos y moradores de la Hacienda de San Antón debido a la belleza del paraje y a su posición privilegiada. Órdenes religiosas, instituciones y nobles familias han dejado su huella histórica en la casa que sirvió como atalaya, ermita, capilla, casa, escuela y hospital.
La hacienda de San Antón es sin duda una de las grandes casas de época malagueñas que han llegado hasta nuestros días en excelente estado de conservación. El inexorable efecto de la historia y sus protagonistas han sido generosos con esta construcción que ha logrado mantener la elegancia y armonía de su arquitectura.
Son muchos los elementos que hacen de esta casa un lugar único, pero la ermita es sin duda aquel que le otorga mayor singularidad. El pequeño atrio con su limosnero da paso a la capilla de una sola nave con dos altares laterales y uno frontal. También desde el atrio se accede a través de una empinada escalera a una pequeña estancia que hace las funciones de coro y campanario.
Otro lugar de encanto notable es el patio interior de impecable simetría en torno al cual se ordena la casa. Presidido por enormes cipreses sus paredes cuentan con placas conmemorativas que nos hacen partícipes de los avatares históricos. En un rincón, el chorro de una antigua fuente de piedra presta la mejor banda sonora a este escenario histórico. Desde los arcos de inspiración mudéjar de la torre podremos contemplar una vista sobrecogedora de la ciudad de Málaga que alcanza desde la bahía hasta las cumbres de sierra nevada. Un paseo por los jardines centenarios nos hace más conscientes de encontrarnos en un paraje cuya belleza ha sido fraguada por el paso de los siglos. El porte de los árboles, la erosión de los muros, el mirador con su escalinata de piedra asentado sobre una peña natural nos recuerdan que cientos de páginas de la historia malagueña han sido escritas dentro de estos muros.
La parcela tiene 7296 mts y 994 mts construidos, cabe señalar que el aprovechamiento urbanístico según ordenanza es de un 0'25% por lo que restan 830 mts de edificabilidad por consumir.
